ORGANIZACIÓN DELICTIVA

Jefe de seguridad de Lacalle Pou tenía partidas de nacimiento falsas en su casa

La investigación surgió cuando una pareja de rusos quiso hacer un trámite.

Luis Lacalle Pou, Alejandro Astesiano, Jorge Larrañaga y Lorena Ponce de León. Foto: Archivo
Luis Lacalle Pou, Alejandro Astesiano, Jorge Larrañaga y Lorena Ponce de León. Foto: Archivo

Un reciente allanamiento realizado por investigadores de la Dirección de Inteligencia Policial encontró partidas de nacimiento falsas en la casa del custodio del presidente Luis Lacalle Pou, Alejandro Astesiano.

La investigación recién comienza. Resta por analizar centenares de documentos surgidos de teléfonos celulares de una organización que contaba por lo menos con cinco implicados.

El detonante

Mediodía del jueves 22 de setiembre. Una pareja de rusos llega a la sede de Identificación Civil ubicada en la Ciudad Vieja. Ella, de 20 años, se presenta como gestora. Él, de 46 años, acompaña a la mujer. No habla español.

En un diálogo con un funcionario de la Dirección de Identificación Civil, la joven dice que su acompañante pretende sacar la ciudadanía uruguaya. “Él (por el ruso) es nieto de un ciudadano uruguayo. Su abuelo se llamaba Alexis Montes Garmendia, ya fallecido”, explica la gestora.

El funcionario de Identificación Civil revisa la partida de nacimiento y no dice nada.

La gestora agrega que su cliente pretende acogerse a la Ley 19.362, cuyo artículo 2° establece que los nietos de ciudadanos uruguayos pueden pedir la ciudadanía de este país.

Según señalaron fuentes judiciales a El País, el funcionario de Identificación Civil demoró con excusas a la pareja. Luego caminó hasta el despacho de su superior e informó lo que ocurría con un escueto: “Dos rusos con papeles falsos”. El problema ya era recurrente para los funcionarios de Identificación Civil. En el pasado, este tipo de escenas se repitió con dominicanos, chinos y pakistaníes.

Un comisario de Identificación Civil se acercó a la pareja de rusos y los invitó, también mediante una excusa, a que se desplazaran hacia la Oficina de Pasaportes. Luego hizo lo que estos funcionarios realizan en estos casos: llamó a la fiscal de Flagrancia de 12° Turno, Gabriela Fossati, y a la Dirección Nacional de Inteligencia, según las fuentes del Juzgado.

Fossati ordenó la detención de la pareja rusa y solicitó que fueran trasladados a la Fiscalía. También pidió un traductor para poder indagar a los dos detenidos.

La fiscal incautó, además, la partida de nacimiento falsa presentada por la gestora rusa en la oficina de Identificación Civil.

Una de las primeras preguntas realizadas por Fossati en la indagatoria fue: “¿Qué escribano elaboró este documento?”. Luego miró la partida apócrifa. Con ese dato, los policías de Inteligencia detuvieron al escribano. Después, cuando los investigadores periciaron el celular del profesional, descubrieron el contacto con Astesiano y todos los movimientos de la organización (chats con posibles “clientes”, precios, etc.).

De esa forma comenzó la investigación de la Fiscalía que derivó en cuatro personas formalizadas, entre ellos el custodio del presidente de la República, Luis Lacalle Pou, Alejandro Astesiano, que ayer fue imputado por una serie de delitos: suposición de estado civil en reiteración real con delito de asociación para delinquir y tráfico de influencias.

El domingo 25, Astesiano llegó de un viaje desde el exterior con el presidente y en la residencia de Suárez y Reyes fue que un jerarca de Inteligencia se presentó para detenerlo.

Astesiano enfrentará una prisión preventiva de 30 días, según dispuso ayer el juez Matías Porciúncula, quien decretó que la audiencia fuera reservada pese a que la Suprema Corte de Justicia dispuso que todos los juicios sean públicos como lo establece el nuevo Código del Proceso Penal (CPP).

Porciúncula pretendió alegar el artículo 135 del Código del Proceso Penal para preservar, según dijo, el principio de inocencia de Astesiano. Ese artículo no refiere a la figura legal esgrimida por el juez. Fossati manifestó su desacuerdo y el caso se hizo público.

Así funcionaba

La maniobra de los falsificadores era simple: un ciudadano ruso se encargaba de encontrar “clientes” que pretendían obtener la ciudadanía uruguaya -el costo de los trámites oscilaba entre US$ 200 y US$ 400, aunque a veces se superaba esa cifra.

Astesiano oficiaba de “facilitador”, ya que tenía acceso a las bases de datos de Identificación Civil y contactos con distintos organismos del Estado, y un escribano -hoy formalizado- refrendaba partidas de nacimientos apócrifas. Luego, con estos documentos falsos, realizaban los trámites para obtener la ciudadanía. Es decir, la organización falsificaba la documentación con datos ciertos, pero de personas fallecidas.

Según las fuentes judiciales, Fossati ordenó a los investigadores de Inteligencia buscar a los familiares de las personas que aparecían en los documentos. “Mi padre fallecido no tuvo hijo natural ni conoce a nadie de Rusia”, declaró uno de los familiares. Otro señaló: “Mi padre nunca fue a Rusia”.

“Se reunió con su banda en torre ejecutiva”

En el pedido de formalización presentado por la fiscal Gabriela Fossati a la Justicia, se explican los detalles de la participación del custodia presidencial en la maniobra delictiva. El documento sostiene que se reunió evidencia de “alta calidad” que prueba que Alejandro Astesiano estaba vinculado, al menos desde agosto de 2021, a una red que ofrecía documentación falsa. La Fiscalía afirmó que Astesiano “ofrecía ‘contactos’ reales o ‘simulados’ con funcionarios ubicados en puestos estratégicos”, y que intercambiaba documentación de personas rusas por WhatsApp. También señala que el custodio coordinaba encuentros en su despacho del piso 4 de la Torre Ejecutiva; incluso, en una oportunidad “se reunió allí con otros dos miembros de la banda”, ahora imputados, según reza el pedido de formalización.

Presidente: “La Justicia tiene que actuar”

El presidente Luis Lacalle Pou sabía, ayer de tarde en el puerto de Fray Bentos, que al final de una recorrida por las instalaciones de la terminal lo esperaban periodistas con un tema obligado sobre el que preguntarle: el referido a la detención y posterior imputación del jefe de su custodia, Alejandro Astesiano, por tráfico de influencias y otros delitos.

Una de las primeras respuestas que dio es que entendía que “la Justicia tiene que actuar a fondo” para averiguar la trama delictiva por la cual Astesiano y otros delincuentes falsificaban documentación para otorgar pasaportes uruguayos a ciudadanos rusos.

También contestó que desconocía que Astesiano había sido procesado por estafa en 2002, razón por la cual había dicho el lunes que el hombre no tenía antecedentes penales, aunque sí más de 20 anotaciones policiales por concepto de distintas averiguaciones por estafa, hurto y apropiación indebida.

“Si hubiera sabido (de la estafa de 2002), otra hubiera sido la situación”, dijo Lacalle al respecto.

El jefe de Estado también insistió con que “el responsable” de no haber previsto lo ocurrido era él, y que Astesiano siempre fue un hombre que le “ameritaba confianza”. “El hecho, se podrán imaginar, es desagradable, inconveniente en lo personal, en lo político ni hablar, pero habla bien de la República”, concluyó en relación a la actuación independiente de la Fiscalía.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados